David Acereda Pérez, microrrelatos y +

DERECHO UNIVERSAL

Su mirada delataba dolor . El verano ha pasado con menos luces que sombras. Sin romerías, y verbenas, los días empiezan a ser devorados por las noches mustias, obligando a Manuel a posicionarse.

Vivir feliz ya no era reír, sino resistir junto a las milicias de las luces de agosto. Unidas contienen temperaturas, la llegada del otoño y con ello, recortes de agua, luz y gas. Algo negado por renta, pese a ser un derecho universal.


Manuel no falla, es milicia.


))(( MICRORRELATOS ))(( microrrelato ))((

Una pesadilla le atormentaba cada noche, rezaba así: "nunca dejes de escribir microrrelatos o el microrrelato serás tú".

Cuando lo pensó bien y lo entendió, estaba pendido de una soga en la viga mayor de su garaje. Murió atormentado y sin inspiracion alguna.

EL CELAJE DE LA ESPERANZA

Entre una amalgama de pigmentos amarillos y negros, se dio paso un envolvente celaje capaz de calentar el aire hasta secar océanos y mares.

Cuando eclosionó el cielo arrasó la tierra de un soplido maldito, con la que empezó sin miramientos la imprescindible nueva era, que renacerá de las cenizas todo lo viejo conocido. Para Carlos todavía hay esperanza, aunque sea en sus sueños.


EL EGO

Tenía pesadillas en las que cada vez que aparecía abriendo la boca, se despertaba gritando exaltado y empapado en sudor. 


No era una pesadilla, era su ego que le acompañaba desde su interior y le devoraba cada vez que hablaba bravuconadas.

LOS CAMBIOS SON POSIBLES

Fueron demasiados veranos vacíos de contenido, durante demasiados años por un camino desorientado. Fueron así, porque pasaron por allí, pero lo mejor es que cada mañana son porque están sanos, porque están vivos. Porque los veranos son plenitud y diversidad. Son reales porque dejaron atrás lo que le evadía de responsabilidades y le hundía en un reino de sentimientos de incertidumbre e inseguridades. Mientras su realidad, hoy en día, solo es el principio de muchas mañanas de sonrisas y alegrías.

]